Las cosas buenas hay que saber esperarlas. Cuando lo que querés tarda en llegar, el deseo crece y ahí tu corazón se prepara para vivir eso que tanto esperas. Hay cosas que llegan más tarde de lo esperado, y eso provoca ansiedad, frustración. Cuando menos lo esperas es cuando la vida te sorprende, y esas son las sorpresas que más disfrutas. Y cuando uno sabe que lo que está por venir es bueno, esperar no es una agonía, es una fiesta. Saber esperar es saber. El deseo se vuelve más fuerte cuando uno se toma el tiempo para desear, porque siente el deseo. Será hoy, mañana, en un tiempo más tarde, quizás más tarde de lo esperado.
[~•Hay cosas que se van pero cosas que vienen, cosas que encuentras y otras cosas que se pierden, recuerdos que deseas encerrar en el olvido, la tristeza que vive en tu interior nunca se ha ido y no paras de llorar todo es sufrimiento porque todo pasa siempre en el peor momento, tus lagrimas se quedan disecadas en un cuento de rosas de las que ya no queda nada•~]♪-
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martes, 13 de julio de 2010
Las cosas buenas hay que saber esperarlas. Cuando lo que querés tarda en llegar, el deseo crece y ahí tu corazón se prepara para vivir eso que tanto esperas. Hay cosas que llegan más tarde de lo esperado, y eso provoca ansiedad, frustración. Cuando menos lo esperas es cuando la vida te sorprende, y esas son las sorpresas que más disfrutas. Y cuando uno sabe que lo que está por venir es bueno, esperar no es una agonía, es una fiesta. Saber esperar es saber. El deseo se vuelve más fuerte cuando uno se toma el tiempo para desear, porque siente el deseo. Será hoy, mañana, en un tiempo más tarde, quizás más tarde de lo esperado.
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